Archivos de Categoría: Historias

Historias de Lugares, Personajes de Xalapa

Historia del Café Bola de Oro

Desde 1910, fecha en que incursionamos en la producción del café, nos hemos preocupado por llevar a su hogar el mejor café, con procesos llenos de tradición, experiencia y cultura del café. Sabemos que nos ha permitido formar parte de grandes momentos que han marcado su vida, y por ello, queremos agradecerle, pero queremos que […]

Historia de Chedraui

El nombre del grupo proviene del apellido de su fundador, el señor Lázaro Chedraui, emigrante libanés, que junto con su esposa Ana Caram fundaron hacia 1920 una mercería en la ciudad de Xalapa, Veracruz. Originalmente al negocio le llamaron El Puerto de Beirut, mostrando claramente su procedencia, pero para 1927 se adoptaría el de Casa […]

Cuando Pedro Infante estuvo en Xalapa

El gran ídolo de México, Pedro Infante vino a Xalapa, sí, en el año 1953. Se presentó en el Estadio Xalapeño para amenizar la ceremonia de coronación de la Reyna del Carnaval de la ciudad. Consultando fuentes, una señora xalapeña, Sofía Castillo de Sánchez, quien en ese entonces era una joven de 16 años, relató […]

Lo que se dice de los túneles bajo nuestra ciudad

Seguramente has escuchado esta historia, que hay túneles debajo de Xalapa, que muchos salen de La Catedral y conectan con otros puntos como la Prepa Juárez, Los Berros, Tecajetes, la escuela Pedro de Gante y hasta el Cerro de Macuiltépetl. La realidad es que de acuerdo al investigador José Luis Yáñez García, quien hizo una […]

La Iglesia de los Corazones

Hace mucho tiempo, llegó a radicar a Xalapa un español que había emigrado a México en busca de mayor riqueza. Vivía con una hija, que estaba enamorada de un joven muy pobre. Un día, el muchacho fue a platicar con el padre de ella, para pedir su mano. El comerciante le dijo rotundamente que no, […]

La Primera de Clavijero

Los antiguos moradores de Xalapa recuerdan que la primera cuadra de Clavijero se llamaba callejón “Tumbaburros” porque las bestias y carros de carga se resbalaban y, por lo general, terminaban sobre el empedrado, dando un gracioso espectáculo a los paseantes y mirones cuando frutas, verduras, animales enjaulados, tiliches, entre otras cosas, rodaban aparatosamente cuesta abajo. […]